La Administración de la Educación en México.

Estudio de la Realidad Curricular en Licenciatura y Posgrado

 

Mtra. en D.O. Blanca Verónica Bastidas Valdez [1]

Mtro. en D.O. Joaquín Vazquez García [2]

 

Resumen

El desarrollo de un país se vincula de forma primordial con la inversión que se realice en la formación de sus habitantes y en la capitalización de los recursos humanos e intelectuales que fomenten la incorporación de nuevos conocimientos, ideas, valores, tecnologías y la difusión de los recursos culturales disponibles en las acciones educativas institucionalizadas, en el trabajo y en el mejoramiento de las condiciones de vida de la sociedad. Una de las críticas y observaciones que se aplican a los gobiernos en los países en vías de desarrollo es la falta de capacidad administrativa para producir, gestionar y aprovechar los recursos disponibles. Peter Drucker indicó esta realidad en la administración pública de los países subdesarrollados sustenta en muchos sentidos la no posibilidad de desarrollo económico debido no necesariamente a la pobreza, sino a la ineficiente administración. En el caso de la temática presente, se insiste que la administración de la educación es una de las áreas prioritarias a fortalecer para garantizar la construcción inteligente de políticas, planes programas, proyectos y estrategias dirigidas a la solución de áreas de oportunidad en el sector educativo. En relación con la oferta de programas curriculares en administración y educación se plantea la necesidad   formar en el nivel superior a personas con esos conocimientos y prácticas desde la licenciatura hasta el doctorado. Sin embargo, la realidad indica aspectos fundamentales a observar con la finalidad de analizar qué es aquello que sucede con tales necesidades, es decir, la problemática no sostiene respuestas evidentes en cuanto a clarificar la gestión del propio curriculum para ofrecer soluciones en el campo. 

 

Fundamentación de la administración de la educación

La formación del administrador de la educación en nuestro país es un área formativa y de especialización que reviste importancia en el desarrollo de las características idóneas para conformar profesionales que integren dentro de sus capacidades y habilidades el desarrollo de conocimientos relacionados con ésta problemática. Tradicionalmente se ha pensado que la educación es una cuestión sujeta a ser desarrollada como solucionadora de problemas. Se encuentra que bajo las perspectivas de la administración frente al Siglo XXI es necesario formular estrategias que obliguen a gestar nuevas áreas de especialización en las que se torne distinto el panorama a las personas en formación, obligando a la búsqueda de alternativas formativas reales.  La realidad en el campo de la educación representa un crisol de las problemáticas nacionales, donde se ubican múltiples problemáticas, una muy importante y siendo la que le da sustento al presente trabajo, es el analizar las características formativas de los administradores de la educación, identificar los planes y programas de estudio más representativos y sus particularidades, lo que indicará las cuestiones necesarias en este rubro.

 

Empíricamente, la ejecución de la administración educativa se da por cualquier persona que cubre los requisitos indicados por la institución referida en su momento. Múltiples indicadores nos hablan de cómo puede accederse a un cargo administrativo en el ámbito de la educación, pero en reducidas ocasiones el acceso se logra por personas preparadas profesionalmente para el efecto.

 

En las instituciones que tienen áreas de énfasis en la administración de la educación no existen criterios definidos acerca de la temática que debe comprender esta área;  es indispensable encontrar elementos comunes que permitan determinar las semejanzas y diferencias para llegar a establecer acercamiento  homogéneo para esta disciplina. Los motivos que generan este interés es el de enriquecer las cátedras de esta materia en las aulas de formación universitaria, así como el de reconocer características generales que deben poseer los responsables de administrar la educación estableciendo perfiles de formación profesional. Otro motivo es el de encontrar  acervo bibliográfico sobre administración en general y escasa en administración educativa reconociendo que es un área de suma importancia, porque formando a los administradores de manera científica, podría encontrarse las posibilidades de desarrollo en las instituciones educativas, y por consiguiente, en la sociedad.

 

Se considera conveniente indagar cuáles son las instituciones que ofrecen un perfil formativo en el área, tomando en cuenta la información que de momento se encuentra concentrada en INTERNET, ubicando dos áreas de acentuación fundamentales, pertenecientes a dos áreas de conocimientos señaladas por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES A.C.), mismas que son la de Educación y Humanidades y la de Ciencias Sociales  y Administrativas, en las cuales se incrustan las licenciaturas y posgrados.

 

Desde el punto de vista histórico, el incorporarse a una institución académica en el ejercicio de las funciones administrativas ha correspondido en su desarrollo a personas que empíricamente han formulado planes y estrategias que de momento resuelven las problemáticas referidas, sin centrar sus expectativas, en la mayoría de los casos, en el sustento metodológico de la administración de la educación. La educación normal constituyó por mucho tiempo al desarrollo de las particularidades de la administración escolar, pero conforme se fue generando la necesidad de ofertar en las instituciones de educación superior perfiles profesionales correspondientes en un primer momento a una Licenciatura en Pedagogía, más adelante en Ciencias de la Educación y de manera más reciente, en Administración de la Educación. Se particulariza la posibilidad de interactuar con el fenómeno de estudios en el momento de pensar qué características deberá cubrir la administración educativa para considerarse una posibilidad. Cuando la administración de una institución educativa es ejercida por administradores se corre el riesgo de que desconozcan el fenómeno educativo, en la precisión que éste es resultado de la política educativa, la legislación, la filosofía, etc., áreas que necesitan concordar en un perfil profesional para generar expectativas de cambio en los conocimientos en la educación en su generalidad y en la administración educativa en su particularidad.

 

“Las instituciones de la educación superior han establecido sus organizaciones sobre la base de las premisas derivadas de las leyes orgánicas, o las disposiciones jurídicas que las crean, las cuales determinan también su condición, campo de influencia y posibilidades de desarrollo" (Arizmendi, 1991: 75).

La administración educativa en México es ejercida por profesores que logran puestos administrativos por medio de escalafón, encontrándose con el problema de desconocer la metodología científica de la administración.

 

La formación de administradores de la educación corresponde a la necesidad de encontrar personas que ejecuten acciones referidas a los planes y programas, sean educativos o institucionales, quienes desarrollarán en la medida de sus posibilidades conocimientos y habilidades propias de sus funciones, mismas que no necesariamente son aprendidas en una institución especializada académicamente hablando, sino que son generadas como habilidades propias de los puestos. Lo ideal es formar al administrador de una forma completa, posiblemente en los puestos de trabajo se consoliden actitudes necesarias para el ejercicio de la administración educativa, pero en función del tiempo invertido en la tarea se puede pensar que bajo los modelos internacionales de sistematización de la educación existen nuevas alternativas en la organización de metodología acordes al desarrollo de la organización. La brevedad del tiempo de ejercicio de las funciones por lo general no es sujeta a evaluación, debido a que los resultados forman parte de proyectos a largo plazo, no existiendo fuentes de información creadas para tal efecto. Bajo esta circunstancia tenemos que el desarrollo de los perfiles profesionales de administración educativa es realidad multivariada e interdisciplinaria, descansando la problemática en estas cuestiones particulares.

 

 

La educación es el origen de muchos de los problemas y la fuente de muchas de las soluciones. Se habla de una nueva sociedad en la que ya no es la posesión del capital, ni de los medios de producción la que determinará la hegemonía de un sector de la sociedad, sino el conocimiento, los que posean el conocimiento dirigirán el desarrollo.

 

El desarrollo y la calidad de vida de una nación dependerán de sus niveles culturales y científicos, los que estarán relacionados con la educación superior. La educación enfrenta tres problemas; el crecimiento de la demanda de conocimientos, la diversificación de las disciplinas a enseñar y el encarecimiento de la educación. Además en México existe el problema de los sectores marginados que no tienen oportunidad de acceso a la educación y los egresados universitarios no están formados profesionalmente de manera adecuada para incidir en el sector productivo.

 

La educación debe crear ambientes y experiencias en  los estudiantes que puedan aplicar en su mundo real,  sólo así se logrará el aprendizaje significativo.  

El objetivo de la universidad es ofrecer al alumno una educación que le permita integrarse a la vida productiva y tener un buen desempeño. Formar personas con responsabilidad social. Formar personas comprometidas con el desarrollo de su comunidad para mejorarla en lo social, lo económico y en lo político, y que sean competitivas internacionalmente en su área de conocimientos (Management Today, feb.1998: 4-7), donde la  educación es la preparación para vivir en la sociedad presente. Educar consiste en promover los rasgos que se consideran pertinentes de acuerdo a las fuerzas sociales o culturales para enfrentar la vida actual (Rugarcía, 1999:6-12).

 

Rugarcía señala que la demanda socio-educativa cae en tres categorías; conocimientos que deben ser aprendidos, habilidades de pensamiento para resolver problemas de cierto tipo de actitudes  que representan ciertas maneras de ser o ciertos valores. La educación debe preparar al egresado, desarrollando las capacidades o potencialidades; promoviendo la comprensión de conocimientos, el desarrollo de habilidades y el reforzamiento de actitudes: capacidad de pensar y resolver problemas y capacidad de valorar y decidir, donde pueda elegir los valores individuales y sociales con los que quiere vivir, resolver los retos que la vida le depare y aprender  los conceptos y conocimientos que sean necesarios, con lo que estará mejor preparado para criticar a su sociedad y para generar alternativas para cambiar lo que no le parezca (Rugarcía, 1996).

 

El proceso educativo se torna complejo cuando lo que pretende lograr en sus alumnos es una gran variedad de factores, mismos que rebasan una enseñanza-aprendizaje centrada en contenidos o en procesos cognoscitivos o técnicos para desempeñar con calidad una profesión. Cuando los propósitos de la educación atienden los contenidos, métodos, formas de evaluación, forma de relacionarse, la calidad académica, la formación humana, y el compromiso social. Exige que todos los involucrados no pierdan de vista hacia donde deben dirigirse todos sus esfuerzos.

 

Existen tres dimensiones en los propósitos de la educación, la formación humanista, calidad educativa y conciencia social se debe buscar la forma de interrelacionarlos y formar profesionales que manifiesten excelencia humana y académica-profesional como condiciones para participar  en la construcción de la sociedad (Estrella, Piastro1999: 5). La educación puede contribuir a la movilización social y por esta vía a la participación, al diálogo y a la discusión democrática. Puede contribuir a que ciertas destrezas y conocimientos, vía la capacitación, aumenten la productividad de la población (Pescador, 1994).

 

La escuela surge como el nuevo núcleo hegemónico que difunde e impone las modernas formaciones de conciencia que requiere el funcionamiento del nuevo proceso de producción y organización capitalista en las ciudades  (Esteinov, Javier.1999: 17). 

 

La responsabilidad de la universidad es que sus egresados actúen con conciencia de lo que hacen. Como lo menciona Peters (1997): "Ninguna sociedad es mejor que los hombres y mujeres que su sistema educativo formal e informal prepara".

 

Nietszche establece que el hombre un ser completo y crítico, donde su  existencia  gira entorno a la guerra de interpretaciones, al no haber una verdad última para las cosas. El doctor Benjamín  Arditi (La Voz de la Frontera,1999: 10-A) retoma a Nietszche proponiendo un descentramiento del conocimiento en el sentido de planear que no hay un  solo conocimiento verdadero, sino que hay distintas aproximaciones a un mismo objeto. Eso nos hace más sensibles al tema de la diferencia, de la alternancia y del otro.

 

La interdisciplina es un enfoque que permite la formación de profesionales con una conciencia crítica, una capacidad de acción y, sobre todo una clara visión global de la realidad. Este ideal no es fácil de alcanzar, pues implica un espíritu abierto, dispuesto a examinar y a aceptar puntos de vista distintos al propio; un análisis crítico de cuándo es conveniente el enfoque disciplinario que proporcione profundidad y conocimiento detallado y cuándo el enfoque debe ser general y de carácter interdisciplinario; y por último se requiere de una coordinación adecuada, de otra manera se corre el peligro de transformar una educación muy especializada en otra de carácter superficial y esencialmente operativa, que desprecie los indudables avances logrados en muchas disciplinas (Arizmendi, 1991:148).

 

La educación constantemente se enfrenta a nuevos retos debido a la acelerada modificación de conocimientos y a la cambiante realidad que  demanda ajustes continuos. Demandando una adecuada administración de la enseñanza y de los instrumentos para llevar a cabo la educación, de manera que pueda ser eficientemente prevista y cuidadosamente valorizada en sus resultados.

 

La educación es una actividad determinante en la formación cultural de los pueblos  y debido a que es un fenómeno polivalente, dándose en el espíritu y cultura de los pueblos puede ser instrumento de alienación, deshumanización y subyugamiento, o de liberación enriquecimiento social y autorrealización.

A la educación le corresponde establecer las bases para crear caminos, resolver problemas y establecer la manera en que los hombres del mañana se enfrentarán a los retos que exige el medio donde se desarrollen.

 

Un punto de vista inteligente acerca de la tarea educativa requiere conocimiento de la naturaleza y necesidades del individuo y de la sociedad, de las causas que motivan la conducta humana y de los principios del proceso de aprendizaje. Como consecuencia, se conocerán mejores caminos para capacitar a los alumnos (Franseth, 1982:45).

 

La calidad de la educación no se logra por la incorporación  de tecnologías novedosas para lograr los objetivos de competencia profesional, ni porque exista coherencia entre los fines y los medios educativos, sino que debe incluir el desarrollo integral y eficaz del ser humano. Implica dar respuesta concreta a las exigencias de la vida y sus actividades humanas en todos los ámbitos de convivencia.

 

Una educación de calidad sólo será aquella que oriente al desarrollo de todas las posibilidades y valores que den sentido humano a la vida. Para que la educación sea de calidad debe tener las características de integridad, coherencia y eficacia.

a)     La integridad implica que la educación responda y desarrolle todas las potencias de la naturaleza humana, satisfaga todas las exigencias de la vida y desarrolle las aptitudes y posibilidades de cada persona  particular en tanto individuo inserto en una comunidad  (García Hoz, 1978:8-15)

b)     Eficacia señala que todos los elementos cumplan adecuadamente su función haciendo referencia a la actividad, al modo más adecuado y mejor en función de los objetivos de la educación

c)     Coherencia en la educación es la necesidad de cada uno de los elementos tengan la importancia correspondiente a su papel en la vida humana y se hallen relacionados actuando como una unidad


La organización curricular

En México, la Secretaría de Educación Pública y ANUIES establecen que los curricula en el nivel superior se organizarán de acuerdo con la siguiente tipología (ver cuadro 1), destacándose las relacionadas con el rubro de la Administración Educativa:

 

Cuadro 1.  Áreas de conocimiento y disciplinas

Área de conocimiento

Disciplina

Ciencias Agropecuarias

Agronomía

Ciencias Forestales

Desarrollo rural

Horticultura

Ingeniería Agroindustrial

Veterinaria y Zootecnia

Ciencias de la Salud

Ciencias Biomédicas

Cirugía

Enfermería

Enfermería y Obstetricia

Farmacología

Investigación Biomédica

Medicina

Nutrición

Odontología

Optometría

Otras Especialidades

Psiquiatría

Radiología

Salud Pública

Seguridad e Higiene

Terapia

Ciencias Naturales y Exactas

Astronomía

Biofísica

Bioquímica

Ciencias

Ciencias de la Tierra

Ciencias del Mar

Ciencias Químicas

Ecología

Física

Geología

Matemáticas

Educación y Humanidades

Arte Dramático

Artes

Danza

Educación Normal

Educación y Docencia

Filosofía

Historia

Humanidades

Idiomas

Letras

Lingüística

Música

Religión

 


Área de conocimiento

Disciplina

Ciencias Sociales y Administrativas

Administración

Antropología y arqueología

Archivonomía y biblioteconomía

Bancas y Finanzas

Ciencias de la Comunicación

Ciencias Políticas y Administrativas

Ciencias Políticas y administración Pública

Ciencias Sociales

Comercio Internacional

Contaduría

Derecho

Economía y Desarrollo

Estudios Latinoamericanos

Geografía

Impuestos y Finanzas

Organización Deportiva

Psicología

Publicidad

Relaciones Comerciales

Relaciones Industriales

Relaciones Internacionales

Relaciones Públicas

Teología

Turismo

Ventas y Mercadotecnia

Ingeniería y Tecnología

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aeronáutica

Arquitectura

Arquitectura y diseño

Biotecnología

Computación y Diseño

Diseño

Ingeniería Ambiental

Ingeniería Bioquímica

Ingeniería Civil

Ingeniería de los Transportes

Ingeniería Eléctrica y Electrónica

Ingeniería  en Control

Ingeniería en Telecomunicaciones

Ingeniería Energética

Ingeniería  Extractiva y Metalúrgica

Ingeniería Extractiva

Ingeniería Física

Ingeniería Hidráulica

Ingeniería Industrial

Ingeniería Mecánica

Ingeniería Mecánica y Eléctrica

Ingeniería Naval

Ingeniería Oceánica

Ingeniería Pesquera

Ingeniería Portuaria

Ingeniería Química

Ingeniería Textil

Ingeniería Topográfica

Pesca y Acuicultura

Planeación

Química

Tecnología de Alimentos

Tecnología de la Madera

Tecnología de los Alimentos

Telemática

                                                                               Fuente: ANUIES. 2002.

 


La oferta de programas en licenciatura y posgrado en administración y educación

De acuerdo con la clasificación de las áreas de conocimiento y las disciplinas específicas en cada una de ellas, ANUIES establece que los programas relacionados con administración de la educación se distribuyen de la siguiente manera:

 

Cuadro 2. Distribución de programas en Educación y Humanidades (ANUIES).

 

Área de conocimiento

Educación y Humanidades

Disciplina

Educación y Docencia

Licenciatura

671

310

Maestría

303

234

Doctorado

46

34

 

Cuadro 3. Distribución de programas en Ciencias Sociales y Administrativas (ANUIES).

 

Área de conocimiento

Ciencias Sociales y Administrativas

Disciplina

Administración

Licenciatura

3737

932

Maestría

851

322

Doctorado

65

11

 

 

En relación con el número de licenciatura en las seis áreas de conocimiento se identifica un total de 7849 programas. En maestría se contabilizan 2027 y en doctorado 405 programas.

 

En Educación y Humanidades, en la disciplina de Educación y Docencia sólo aparece un programa –de los 310 existentes- vinculado al contexto de la administración educativa, que corresponde a la Licenciatura en Educación y Administración Escolar en la Universidad Interamericana (Puebla). Es importante destacar que las carreras en el área integran en diferentes momentos formativos algunas asignaturas relacionadas con la administración y gestión educativa como parte del ejercicio en centros escolares de diferentes niveles, modalidades y espacios donde se desarrollen acciones educativas. Las licenciaturas existentes en la disciplina se reconocen bajo las siguientes denominaciones: Docencia, Asesoría psicopedagógica, Pedagogía, Ciencias de la Educación, Educación, Innovaciones Educativas, Educación Especial,  Educación y Desarrollo Humano, Planeación y Desarrollo, Tecnología Educativa y Educación Superior, Educación Preescolar, Educación Primaria, Educación Media, Educación Secundaria, Español, Matemáticas, Enseñanza del Idioma Inglés, Enseñanza del Idioma Francés, Enseñanza de Lenguas, Educación Bilingüe, Lenguas Extranjeras, Comunicación Humana, Educación Artística,  Enseñanza Musical Escolar, Docencia de la Danza Clásica,  Educación Física,  Educación Indígena, Educación Física y del Deporte.

 

 

En Ciencias sociales y administrativas, en la disciplina de Administración aparecen tres programas relacionados con el tópico en estudio, de 932 existentes. En esta mención, es la Licenciatura en Administración Educativa en la Universidad Maya (Chiapas), Universidad del Noreste (Coahuila) y la Universidad Pedagógica Nacional (Ajusco, Distrito Federal) donde se ofrece la carrera. Al menos en licenciatura se evidencia una limitación formal en el abordaje de las problemáticas en administración y educación, correspondiendo en todo caso a incluir tales aspectos en las profesiones en Educación y Humanidades, o bien, a generar programas en posgrado tendientes a abordar el estudio en otras dimensiones y perspectivas.

 

En la oferta de maestrías, la administración educativa se ve representada en Educación y Humanidades en la disciplina de Educación y Docencia, existen 234 programas, condición que explica que la profesionalización el área obedece a una especialización hacia el ejercicio de los conocimientos en administración educativa. Las instituciones que integran los programas son las siguientes:

v     Universidad Autónoma de Baja California:

Maestría en Docencia y Administración Educativa

v     Universidad Autónoma del Carmen (Campeche):

Maestría en Alta Dirección Académica

v     Instituto de Posgrados en Educación de Chiapas:

Maestría en Planeación Educativa

v     Centro de Investigación y Docencia (Chihuahua)

Maestría en Planificación y Administración Educativa

v     Universidad Autónoma de Chihuahua

Maestría en Educación Superior en Administración Educativa

v     Universidad del Valle de México (Campus San Rafael, Tlalpan, Lomas Verdes, Querétaro):

Maestría en Ciencias de la Educación, en Administración e Investigación en Educación Superior

v     Universidad Autónoma España de Durango:

Maestría en Dirección y Administración Educativa

v     Universidad Continente Americano (planteles Guanajuato, Irapuato y San Luis de La Paz):

Maestría en Administración Educativa

v     Universidad de Guadalajara

Maestría en Planeación de la Educación Superior

v     Fundación Universidad de las Américas (Puebla):

Maestría en Calidad de la Educación

v     Instituto de Ciencias y Estudios Superiores de Tamaulipas:

Maestría en Educación en Organización y Administración de la Educación Superior.

 

En el área de Ciencias sociales y administrativas, disciplina Administración, se identifican 322 programas de Maestría, de los cuales los siguientes corresponden a administración y educación:

v     ITESM (campus Irapuato, Hidalgo, Toluca, Mazatlán y Tampico):

Maestría en Administración de Instituciones Educativas

v     Centro de Estudios Universitarios Monterrey:

Maestría en Administración Educativa

v     Escuela de Ciencias de la Educación (Nuevo León):

Maestría en Administración Educativa;

v     Universidad La Salle Benavente (Puebla):

Maestría en Administración Educativa;

v     Universidad Autónoma de Sinaloa:

Maestría en Planeación y Administración de la Educación

v     Universidad Panamericana de Nuevo Laredo:

Maestría en Administración Educativa y Empresarial

v     Universidad Autónoma de Tlaxcala:

Maestría en Administración Educativa

v     Universidad Veracruzana (Región Orizaba-Córdoba, Región Poza Rica-Tuxpan): Maestría en Administración Educativa.

 

Respecto al doctorado, las líneas generales en los curricula de los mismos indican estudios generales en diversos tópicos y abordajes, no encontrando alguno que específicamente señale a la administración educativa como aspecto nodal a investigar, aunque se integre a los productos a investigar en los programas.

Aproximación final

Es difícil concluir una temática que abre diversas expectativas respecto a qué es aquello que debe formarse para promover el desarrollo de una sociedad. La educación es fundamental para contar con una población que accione en los diferentes sectores de la producción y de la cultura. Como cuestión que vale la pena comentar, se tiene que el sistema educativo en México posee una composición sumamente compleja, integrado por distintos subsistemas en los cuales se identifican realidades que incluso llegan a ser incongruentes entre ellas, como el caso de la educación superior, donde la existencia de tantas instituciones con acciones tan diversas permite observar que no necesariamente la existencia de programas resuelve los problemas. En el caso de la administración de la educación se reconoce la importancia de su estudio e investigación pero en cuanto al acceso a los puestos directivos en el sector educativo se encuentra que solamente quienes pertenecen al sector magisterial o a las instituciones educativas (en específico el sector público, en educación básica, media superior y superior) pueden promoverse a esos cargos, sea vía ascenso escalafonario o en convocatorias internas. Frente a ello es poco lo que puede hacerse en relación con la incorporación de contenidos y prácticas en ciencias administrativas. Sin embargo, existen algunas posibilidades en ese aspecto, refiriendo el acontecer en las instituciones públicas, como son la oferta de diplomados y cursos en Universidad Pedagógica Nacional y otros centros formativos. En el mismo tenor, la distancia existente entre la educación normal y los demás subsistemas institucionales muestra diferencias respecto a los demás (instituciones públicas autónomas, institutos tecnológicos, instituciones particulares, dependientes de los gobiernos estatales, etc.) y si es ahí donde se forman al magisterio, que en esencia es el personal que de acuerdo a las políticas sindicales magisteriales en el país, entonces la formación normalista deberá contener un apartado importante en el plan de estudios relacionado con la administración educativa. Por otro lado, la profesionalización a través de licenciaturas, maestrías y doctorados indica la respuesta frente a la problemática, pero se reconoce que el número de programas debe ser más amplio, incluso preocupa que en licenciatura, tomando sólo ese ejemplo, sólo existan cuatro programas (tres en el área de Ciencias Sociales y Administrativas y uno en Educación y Humanidades). La propuesta de los autores reside en trabajar para exponer una problemática, pero ello deberá llevar a legitimar el estudio y el trabajo de la Administración Educativa.

 

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