Discriminación de factores de estrés laboral entre
ejecutivos y personal operativo en una micro empresa del Valle de México
Andrea García Valerio
“El estrés laboral está siendo
cada vez más visualizado como un problema de salud.” (Ramírez,2001)
Un estudio realizado por
Las
condiciones de trabajo provocan alteraciones en la salud. El trabajo industrial
ha generado una problemática compleja que alude no sólo a la salud física sino
también a la mental, cuya preocupación en el medio laboral, ha llevado a los
estudiosos a indagar concretamente los efectos nocivos y adversos que emergen
del propio proceso productivo.
El
problema en consecuencia requiere de un enunciado que dé cuenta de la propia
complejidad que se observa con las profundas transformaciones que ha traído la
industrialización y más adelante los procesos de cambio tecnológicos, vividos
en el siglo XX., mismos que han exigido a los trabajadores y a la sociedad en
su conjunto, sucesivos ajustes a las nuevas realidades económicas, tecnológicas
y socioculturales.
Es
en este contexto que se realiza el presente trabajo buscando brindar una visión
sobre el tema y un instrumento para coadyuvar a su resolución resaltando la
importancia de este estudio en el ámbito de las micro empresas de nuestro país
las cuales representan un número altamente significativo.
1.Antecedentes
1.1.Estrés.
Definir estrés es una cuestión muy compleja y ha sido
sujeta a múltiples análisis entre diferentes expertos de muy diversas áreas,
por lo que a continuación mencionamos algunos conceptos:
a) Papalia (1988 p.417) menciona “El estrés es la
reacción fisiológica y psicológica del organismo a las demandas hechas sobre
él”; el estrés es una parte inevitable de la vida de cada uno. “Algo de estrés
es esencial, y realmente vigorizante”. Como dijo Selye (citado en Papalia,
1988,p.417) “La falta completa de estrés es la muerte”. Sin embargo demasiado
estrés resulta dañino por lo que está llegando a considerarse a este como factor de agravación de enfermedades
tales como la hipertensión, cardiopatías y las úlceras.
b) “El estrés es una tensión orgánica o mental producida
por estímulos físicos, químicos o emocionales. La potencia y duración de esta
tensión es variable y quizá dependa del tipo de estresante presente”.
(Greenspan, 1993,p.50).
c) Estrés implica la interacción del organismo con el
medio ambiente. En nuestro caso, el organismo es el humano, y el medio ambiente
puede consistir en propiedades físicas (como el calor, ruido, contaminación)
Lazarus, 1966; Appley y Trumbull, 1967; Weitz, 1970; Seyle, 1974 y Cox, 1978
citados en Ivancevich (1989,p. 20-23) definen al estrés basado en estímulos y
respuestas.
e) El estrés
ocupacional se puede definir como “la condición en la que algún factor o una
combinación de factores en el trabajo interactúan con el trabajador para
alterar su homeostasis psicológica o fisiológica” (Margolis y Kroes citados en
Zimbardo, p.384).
f) “El estrés del
trabajo puede definirse como la respuesta física y emocional nociva que ocurre
cuando los requerimientos del trabajo no son compatibles con las capacidades,
los recursos o las necesidades de los trabajadores” (Ramos, 2001, p.86)
Una vez analizados
los diferentes conceptos, adoptaremos el de Ramos para el desarrollo de la
investigación.
En realidad el
estrés tiene dos grupos: el eustrés
y el distrés. Eustrés: este ejerce
en el organismo una función protectora y pertenece a sus “fuerzas
autoprotectoras”. Si sufre un desarreglo, se desarrolla el Distrés “este es
enemigo de todo el mundo”.(Troch,1982, p.27)
Los investigadores
opinan que la pregunta ¿eustrés o distrés? Debe ser respondida de acuerdo con
la dosis del estrés. “demasiado no es bueno, demasiado poco tampoco es
conveniente, pero de vez en cuando, en la dosis adecuada, es estupendo el
estrés”. (Levi citado en Troch, 1982, p.27). Pero si el organismo es activado
constantemente o se encuentra bajo una carga constante más o menos pesada, se
acomoda a ella con una mutación del conjunto de su situación fisiológica y esto
puede llevar a numerosos daños patológicos y, en determinadas circunstancias, a
la muerte del individuo.
Es importante saber identificar los síntomas del estrés,
ya que en caso de existir y no solucionarlo podemos desarrollar problemas
físicos, como el agotamiento.
1.2. El estrés en
el ambiente laboral.
No sólo invertimos
una gran cantidad de tiempo en el trabajo; mucha gente encuentra una parte
sustancial de su satisfacción y de su identidad en el propio trabajo.
Consecuentemente, su vida laboral y no laboral se entrelazan y son
interdependientes.
El estrés ocupacional prevalece en casi todos los casos
de trabajo y está provocando alteraciones en la salud.
El trabajo industrial ha generado una problemática compleja que alude no sólo a la salud física, sino también a la mental, cuya preocupación en el medio laboral, ha llevado a los estudiosos a indagar concretamente los efectos nocivos y adversos que emergen del propio proceso productivo.
El problema en consecuencia, requiere de
un enunciado que de cuenta de la propia complejidad que se observa con las
profundas transformaciones que ha traído la industrialización y más adelante
los procesos de cambio tecnológicos vividos en el siglo XX, que han exigido a
los trabajadores y a la sociedad en su conjunto, sucesivos ajustes a las nuevas
realidades económicas, tecnológicas y socioculturales
(Ramírez, 2001,
p.58).
El resultado es que los
procesos industriales y el cambio tecnológico están generando importantes
cambios en el patrón de desgaste de los trabajadores industriales y no
industriales (Laurell, 1989; Garduño, 1996; citados en Ramírez, 2001, p.59). Se
identifican, en consecuencia, emergentes problemas de salud mental y/o
emocional relacionados con condiciones de trabajo peligrosas, pero también con
bajo esfuerzo, monotonía, aislamiento, cuya expresión está conformando una
patología psicosomática y nerviosa que, en términos generales, se asume como
estrés.
La exposición a condiciones estresantes en
el trabajo puede tener una influencia directa en la salud y seguridad de los
trabajadores.
Según la teoría
propuesta por Hans Selye, el cuerpo humano puede recuperar instantáneamente su
capacidad de sortear el estrés. Por ello, el ser humano se siente física y
mentalmente debilitado cuando trata de combatirlo. A esto se le llama fatiga
laboral, situación en que los empleados muestran agotamiento emocional, apatía
ante su trabajo y se sienten incapaces de alcanzar sus metas (Keith, 1993, p.
560).
Las organizaciones necesitan identificar los trabajos que
llevan a una fatiga laboral prematura y las personas que manifiestan algunos de
los síntomas tempranos de este problema. Algunas veces será posible modificar
las partes de un trabajo que favorece a la fatiga laboral. En otros casos, la
empresa puede ayudar a los empleados a sortear mejor las situaciones laborales
de estrés.
El ejemplo anterior ofrece los resultados de un estudio
permanente que lleva a cabo el National Institute of Mental Health (Instituto
Nacional de Salud Mental). En él se señala que las principales causas del
estrés de los empleados se dividen de manera uniforme entre los factores
organizacionales y el ambiente ajeno al trabajo. Esas causas de origen doble,
muestran que los empleados pueden responder a estos estresores con un estrés
positivo (que los estimula) o con un estrés negativo (que disminuye sus
esfuerzos). De modo que, pueden originarse consecuencias constructivas o
destructivas tanto para la organización como para el individuo. Esos efectos
pueden ser de corta duración y disminuir rápidamente, pero también pueden durar
mucho tiempo. Así pues, para controlar el estrés, las organizaciones suelen
comenzar por explorar las causas relacionadas con el trabajo (Keith, 1993).
Las fuentes de estrés en el trabajo inciden en la vida no
profesional de la persona y afectan los estresores y el estrés en tal ámbito.
Como consecuencia de los estresores vividos durante un día de trabajo, el
ejecutivo puede llegar a casa irritable, no comunicativo, e incluso insolente
para con su cónyuge, provocando así que las relaciones matrimoniales se vuelvan
tensas. Esta tensión puede constituir una fuente de un estrés posterior, que a
su vez afecta negativamente el desempeño en el trabajo y provoca incluso mayor
estrés relacionado con éste (Ivancevich, 1989).
“Los estudios
muestran que las condiciones de trabajo estresantes están realmente asociadas
con el ausentismo, incrementando las demoras y la intensión de los trabajadores
de abandonar su trabajo”. (Ramos, 2001, p. 87-88).
Una organización
saludable se define como aquella que tiene bajos niveles de enfermedad,
lesiones y discapacidad en su fuerza de trabajo y también por la competitividad
en el mercado. Las investigaciones de NIOSH han identificado las
características organizacionales asociadas, tanto en el trabajo saludable bajo
en estrés, como los altos niveles de productividad. Los ejemplos de estas
características incluyen las siguientes:
· Reconocimiento a
los trabajadores por el buen desempeño laboral.
· Oportunidades
para el desarrollo de una carrera.
· Una cultura
organizacional que valora el trabajo individual.
· Acciones de la
gerencia que son congruentes con los valores organizacionales (Ramos, 2001, p. 88).
Existe una amplia preocupación por prevenir y controlar
el estrés ocupacional por estar atentando contra la salud del factor humano,
siendo este el más importante dentro de la empresa.
Un informe titulado Mental Health in
the Workplace: Introduction (Salud Mental en el lugar de trabajo:
Introducción), preparado por
1.3.
Los estresores:
A los agentes que
estimulan los procesos de estrés nerviosos y hormonales se les denomina
estresores.
Los estresores del
medio ambiente físico son lo que Poulton (citado en Ivancevich, 1989) designa
como estresores de los obreros, puesto que se concentran en las ocupaciones de
los obreros más que en ninguna otra, estos son: luz, ruido, temperatura,
vibración, y aire contaminado.
Mientras que otros
autores mencionan que el estrés de los ejecutivos puede proceder de la presión
por conseguir resultados financieros a corto plazo, o bien, por el temor de un
intento de adquisición por otra compañía. Entre los estresores de la
supervisión figuran la presión por alcanzar cierto nivel de calidad y el
servicio a clientes. Los trabajadores tienden a sufrir los estresores de un
estatus bajo, de la escasez de recursos y de la demanda de un gran volumen de
trabajo sin error.
Fontana (1995);
Keith (1991) e Ivancevich (1989) identifican como los estresores más
importantes: clima organizacional, estructura organizacional, características
de la tarea, tecnología, influencia del liderazgo, políticas de turnos de
trabajo, personal escaso, horas extras, salario, promoción escasa,
incertidumbre e inseguridad, conflicto de funciones, comunicación
deficiente, influencia de la familia,
competencia entre colegas.
A continuación se
describen cada uno de los estresores:
a)
La fatiga visual, seguida de la fatiga mental,
provocan en el trabajador desinterés por la actividad, cefaleas, irritación
ocular y otros síntomas que disminuyen la productividad y la calidad del
trabajo desempeñado (Mondelo, Torada y Barrau, 2000).
b) El Ruido: La prolongada exposición al
ruido excesivo (aproximadamente ochenta decibeles, equivalente similar al ruido
del tráfico en una calle transitada) puede producir sordera. Sin embargo, desde
el punto de vista del estrés, el ruido es un estresor, principalmente cuando
distrae. El ruido excesivo y/o intermitente interfiere con nuestra
concentración y es fuente de frustración que puede conducir al enojo y a la
tensión (Ivancevich, 1989).
Desde luego, es
posible que el trabajador se adapte al ruido incluso hasta el punto de que la
ausencia de un ruido originalmente perturbador puede convertirse en estresor.
(Harris, 1995)
c)
Si la temperatura corporal y la
frecuencia cardiaca se incrementan, acarrean malestares, desinterés por la
actividad y sed. Cuando las pérdidas de agua alcanzan entre los dos y los
cuatro litros, la capacidad de trabajo físico disminuye notablemente y se
producen serias afectaciones fisiológicas (Mondelo; Comas y Castejón, 2001).
Los extremos de
frío también influyen psicológicamente sobre los individuos, afectando los
niveles de energía y posiblemente disminuyendo la motivación. Desde el punto de
vista del desempeño, un frío extremo afecta manos y pies, y origina
disminuciones en el desempeño entre los individuos que ejecutan tareas que
requieren del uso de estas extremidades.
d) Vibraciones: Fisiológicamente, el estrés
del movimiento es precipitado por las aceleraciones giratorias de la cabeza que
son registradas en los canales semicirculares del oído interno.
La
vibración es un estresor potencial más grande que el movimiento. La cantidad de
vibración que puede experimentar un individuo sin provocar una respuesta al
estrés depende de la intensidad de vibración, de la aceleración, de su amplitud
e igualmente de las características personales del individuo. La mayoría de la
consecuencias son de naturaleza física: visión obnubilada, jaquecas, temblor
(particularmente de manos) y tensión muscular (aunque en frecuencias muy bajas,
como las de las unidades de masaje que pueden tener un efecto relajante sobre
los músculos) (Ivancevich, 1989, p.126).
e) El aire contaminado: No hay duda de que este tipo de
condición atmosférica es un estresor que plantea problemas tanto físicos como
psicológicos; nuestra preocupación es la calidad del aire del sitio de trabajo.
Los contaminantes químicos son sustancias
constituidas por materias inertes presentes en el aire, ya sea mediante un
grupo de moléculas aerosoles o nieblas, o en forma de moléculas individuales
gases o vapores, que al introducirse en el cuerpo de las personas provocan la
aparición de enfermedades. (Mondelo, Comas y Castejón, 2001, p.219).
f) Radiaciones: Existen puestos de trabajo en
los que son necesarios equipos, instrumentos o procesos emisores de distintos
tipos de radiaciones electromagnéticas. El daño que pudieran provocar dichas
radiaciones depende de su frecuencia y energía.(Mondelo, Comas y Castejón,
2001, p.21).
g) El diseño de la tarea: Los atributos de las tareas
como son la variación, autonomía, la información del empleado acerca de la
ejecución, carga de trabajo pesada, jornadas de trabajo largas, pausas de
descanso escasas, trabajo repetitivo y la
importancia que tiene, se encuentran íntimamente relacionados con la
satisfacción con el trabajo y el desempeño, aparte de que son una fuente
importante de motivación (Ivancevich,1989;
Ramos,2001; Cárdenas1999).
El primer factor
que se debe analizar en el diseño de la tarea es la posibilidad de comunicación
del puesto de trabajo. La automatización que ha tenido lugar con los avances
tecnológicos ha generado procesos de trabajo muy pautados, gobernados y
autoregulados por la propia máquina, lo que ha generado situaciones laborales
en las que la persona se ha convertido en una parte más del proceso, y en
muchas ocasiones, se le ha llegado a considerar no tan importante.
h) Estilo de dirección: La falta de participación del
empleado en la toma de decisiones y una pobre comunicación en la organización
(Ramos, 2001). Representa el tipo de
supervisión de los ejecutivos, algunos de ellos adoptan la cultura del miedo,
la tensión y la ansiedad, estableciendo presiones irrealistas, controles
rígidos y despiden trabajadores de manera rutinaria (Decenzo, Robbins, 2001).
i)
Relaciones
interpersonales: La falta de apoyo entre compañeros de trabajo y supervisores,
y reducir el aislamiento del trabajador en su puesto de trabajo (Ramos,
2001; Cárdenas, 1999).
j)
Roles de
trabajo:
Las expectativas de trabajo inciertas, demasiada responsabilidad, información
inadecuada sobre las metas de desempeño, sobre las conductas laborales,
despidos, falta de aumentos salariales,
provocan ambigüedad de roles. (Hellriegel, Slocum, 1998).
k) Preocupaciones profesionales: Inseguridad en el trabajo,
falta de oportunidad de promoción y cambios repentinos para los que no están
preparados, forman parte de las preocupaciones laborales que pueden afectar a
los trabajadores. Por el contrario, una promoción de puesto adecuada dan la
sensación al trabajador de tener una profesión valorada y sirve como objetivos
a largo plazo para evitar la sensación de frustración de sus ambiciones (Ramos, 2001;
Fontana, 1995).
l) Horario y turnos de trabajo: Debido a actos inseguros
derivados de la fatiga, cuando la jornada de trabajo y los horarios no están
adecuados y cuando existe turno de noche
se produce alteración del ritmo circadiano, el sueño se hace
insuficiente y aparece una fatiga crónica que trae consigo alteraciones
nerviosas y digestivas además de otras incluyendo accidentes.
Si los empleados tienen un horario de turno durante un
tiempo continuo, habrá cierta adaptación fisiológica. Infortunadamente, muchas
organizaciones tienen en uso un patrón de rotación de turnos, que hace que la
adaptación sea difícil. Dada la irregularidad de los problemas de ajuste
individual y familiar, el trabajo por turnos puede ser un estresor importante.
m) Clima organizacional: Una organización general deficiente puede
significar frustraciones en los empleados, tornándose toda la organización
ineficiente. Ramos (2001) menciona que una organización “saludable” es en la
que las políticas de la empresa benefician al trabajador al no crearle estrés.
n) Económicos: La preocupación por tener
unos cuantos pesos para comprar bienes y servicios puede ser muy
estresante. El ir al día económicamente
ha llevado a mucha gente a buscar un segundo trabajo, el trabajo adicional
brinda una mayor cantidad de dinero pero también roba a la persona su tiempo de
ocio y consume su energía. Estos costos a menudo resultan en mayor
irritabilidad y estrés. Por lo tanto, aunque inicialmente se reduzca el estrés causado por los
problemas financieros, puede haber un aumento en el estrés, originado por la
fatiga. (Ivancevich, 1989).
o) Influencia del liderazgo: El líder tiene la influencia
más poderosa, ya que tienen autoridad y poder; la habilidad que tenga el líder
para aplicar este poder es decisivo para los trabajadores ya que puede
provocarles estrés o bien ser un facilitador; influyendo de este modo sobre los
resultados de la organización. (Fontana, 1995).
p) Comunicación inadecuada: Sin importar que el trabajo
esté bien, si los canales de comunicación son deficientes habrá una fuente de
estrés. Se debe generar durante el tiempo de trabajo contactos interpersonales
para reducir el aislamiento del trabajador en su puesto.
q) Extraorganizacionales: El trabajo y la familia son
factores de interacción a los que debe enfrentar una persona frecuentemente.
Ivancevich (1989) menciona que estos pueden constituir el origen de los
problemas de desempeño y las dificultades en el trabajo.
El
empleado típico trabaja alrededor de 40 horas a la semana. Sin embargo, las
experiencias y los problemas que enfrentan en las otras 118 horas que pasa
fuera del trabajo a la semana pueden - y de hecho así sucede - derramarse sobre
el trabajo. Entonces esta categoría incluye los factores de la vida personal
del empleado. Fundamentalmente, entre estos factores se incluyen los problemas
familiares, los problemas económicos personales y las características
inherentes de la personalidad. (Decenzo, Robbins, 2001, p.441).
“La
identificación de la presencia e impacto de los factores estresantes presentes
en el contexto laboral puede orientar la toma de decisiones frente a las estrategias
de intervención”. (Cárdenas, 1999, p.7).
1.4.
Fisiología del estrés.
El hipotálamo es el centro de regulación de todos los
procesos vegetativos y endocrinos del organismo y con ello el órgano de
integración más importante para la regulación del movimiento interno del
cuerpo.
El sistema límbico del cual se piensa que se adapta a las
necesidades del hipotálamo, de modo que el comportamiento vigilia - sueño es
influenciado, que puede encontrarse también estrechamente relacionado con
procesos de aprendizaje, que representa un gran papel en procesos que se
encuentran relacionados con los conceptos
emoción, motivación, instinto, etc. De este modo probablemente regula
también el sistema límbico las expresiones de emoción (cólera, rabia, disgusto,
alegría, felicidad, etc.).
En la médula suprarrenal se transforman los impulsos
nerviosos eléctricos. En señales hormonales (adrenalina [A] y noradrenalina
[NA] ).
En reposo sólo se liberan por la médula suprarrenal
pequeñas cantidades de A y NA (denominadas catecolaminas, conjuntamente). En
situaciones de alarma aumenta notablemente su eliminación para complementar las
reacciones orgánicas producidas por el simpático.
Los estímulos para
la liberación de catecolaminas de la médula suprarrenal (mediante una actividad
simpática elevada) son por ejemplo, trabajo físico, frío, calor, hipoglucemia,
dolor, carencia de oxígeno, caída de la presión sanguínea, miedo y cólera
(ESTRÉS). El órgano regulador superior es también en este caso el hipotálamo.
La principal misión
de las catecolaminas liberadas en caso de alarma es movilizar la energía
química almacenada (lipolisis, glucogenolisis) y de esta forma poner a
disposición de la musculatura con actividad aumentada suficiente combustible.
Las catecolaminas
activan en el músculo esquelético enzimas mediante AMP - cíclico que activan la
catabolización del glucógeno y la formación de lactato. Mediante el efecto
inotropico positivo sobre el corazón (receptores b1) de las catecolaminas se
elevan el volumen latido, el volumen minuto y con ello la presión sanguínea.
Simultáneamente se estrangula la irrigación del tracto gastrointestinal en
beneficio de la musculatura.
Durante esta
reacción de alarma las catecolaminas estimulan en el hipotálamo la liberación
de hormonas, que ponen en marcha el llenado de los varios reservorios de
energía. Cuatro horas aproximadamente. Tras la reacción de alarma, estas
hormonas alcanzan su mayor nivel en la sangre.
Respuesta del
sistema inmunitario al estrés: Durante el estrés, el cerebro, el sistema
endocrino y el inmunitario forman un circuito y se comunican a través de
señales bioquímicas en la forma de neurointermediarios, neuropéptidos,
hormonas, factores de crecimiento del tejido linfoide, citoquinas,
eicosanoides, etc.
La inmunidad resulta deprimida por el estrés
psicológico, el insomnio, la melancolía,
la desesperanza, el espíritu de derrota, el alcohol, las drogas, la
somatostatina y la cortisona. Por el contrario, aumenta con el amor, el apoyo
social, la firmeza de la personalidad, el espíritu de lucha, el ejercicio
físico, el sueño, las emociones positivas, la hormona de crecimiento, la
prolactina y la insulina.
En el estrés agudo se observa un aumento breve de la
inmunidad que se expresa por una elevación transitoria de la inmunoglobulina M
(IgM), del componente C3 del complemento y de la actividad de los monocitos. En
investigaciones de laboratorio las personas con estrés por tareas matemáticas
mostraron un monto del total de células blancas (leucocitosis) con elevaciones
del número de células asesinas naturales (NK) y células supresoras - T, y por
el contrario disminuían las células B y las células Helper-T. A su vez, el
estrés prolongado suprime la inmunidad mediante la depresión de la actividad de
los linfocitos y la disminución de la actividad citotóxica de las células
asesinas naturales (NK).
Debido al papel que juegan las catecolaminas en las
reacciones de estrés, se están estudiando los efectos antiestrés de las drogas
que antagonizan estas hormonas, las que se denominan bloqueadores adrenérgicos.
(Ganong, 1992; Greenspan,
1993; Orlandini, 1999, Silbernagl,
1985).
1.5.
Consecuencias del estrés.
Cuando los
trabajadores están insatisfechos con sus trabajos, es frecuente que sea debido
a uno de los factores estresantes. Estos factores están relacionados con una
serie de enfermedades físicas y emocionales, a pesar de que los vínculos
específicos son difíciles de establecer.
Esto no quiere
decir que siempre es el estrés el que provoca tales consecuencias. La
insatisfacción en el trabajo, el aumento de la presión sanguínea, la
incapacidad para tomar decisiones, la apatía y cualquiera de las
características antes mencionadas pueden carecer totalmente de relación con el
estrés.
Durante la investigación se encontró que varios autores
Ganong, 1992; Greenspan, 1993;
Isselbacher, 1994; Ivancevich,
1989; Keith, 1991; Orlandini, 1999;
Ramos, 2001; mencionan como trastornos relacionados al estrés a:
1) Trastornos
cardiovasculares: Arritmias cardiacas, hipotensión arterial, síncope, hipertensión
arterial, infarto agudo al miocardio, angina de pecho, arteriosclerosis.
2) Trastornos
respiratorios: Disnea, hiperventilación, tos, asma.
3) Trastornos
digestivos: Dificultad para deglutir, vómito, regurgitación, úlcera gástrica,
cólicos, diarrea, estreñimiento, gastritis y colitis.
4) Trastornos de la
micción: retención urinaria, enuresis.
5) Trastornos del
sistema reproductor femenino: Dismenorrea, amenorrea, pseudociesis, factor de
riesgo para parto prematuro.
6) Trastornos del
sistema sanguíneo: Neutrofilia, policitemia, aumento de la agregación
plaquetaria y del fibrinógeno.
7) Trastornos de la
piel: Prurito, sudoración, rubor, palidez, alopecia.
8) Trastornos de la
musculatura estriada.: Cefalea, bruxismo, lumbalgia, mialgias, hipotonia.
9) Trastornos del
sistema nervioso: mareos, trastornos del sueño, dificultad de concentración,
ansiedad, neurosis.
10) Trastornos del
sistema inmunitario: Inmunosupresión.
11) Trastornos del
sistema endocrino: Aumento en ACTH, prolactina, hormona tiroidea; disminución
de hormona antidiurética, y testosterona; aumento de la glucemia y lípidos
plasmáticos.
Los estudios muestran que las
condiciones de trabajo estresantes están realmente asociadas con el ausentismo
incrementado, las demoras y la intensión de los trabajadores de abandonar su
trabajo. La disminución de la eficiencia en la industria, de la producción
perdida, de gastos de reemplazo de hombres son extremadamente altos.
A la frustración, la ansiedad y la depresión que pueden
experimentar quienes están sometidos al estrés en gran medida, hay que añadir
otras formas en que este puede manifestarse: alcoholismo farmacodependencia,
hospitalización, con problemas psicológicos y, en caos extremos, suicidio.
Inclusive, las alteraciones mentales relativamente poco importantes producidas
por el estrés, como la incapacidad de concentrarse, lo reducido de los rangos
de atención y el deterioro de las habilidades para tomar decisiones pueden
tener en el ámbito organizacional un costo significativo que toma la forma de
disminución de eficiencia y de efectividad. (Ivancevich, 1989).
Algunos estresores
ocasionan insomnio, como los cambios de horarios de sueño (por trabajo
nocturno); el trabajo físico o intelectual intenso en las horas que preceden al
sueño, la ansiedad, la tristeza, la fatiga, el consumo de drogas estimulantes
(café, té, anfetaminas), enfermedades.
Por otra parte, los síndromes de fatiga y el aburrimiento en el trabajo
ocasionan microsueños y exceso en el dormir. Durante los microsueños un obrero
puede caer sobre una máquina y accidentarse.
Los directores de empresa son una categoría profesional
particularmente vulnerable; pagan un precio elevado por el éxito económico de
su organización. Una investigación hecha por Stora (1992) en 1985 con gerentes franceses de las
empresas más competitivas, muestra que 46% (700) de las personas interrogadas
sufría estrés intenso; estos eran los responsables de compañías privadas con
Nuestra perspectiva de la naturaleza del estrés quedaría
incompleta si no se mencionaran los costos del problema que este constituye. De
acuerdo con estadísticas, las situaciones de estrés individual o colectivo
ocasionan a países y empresas grandes pérdidas por defectos en la calidad y
cantidad de productos y servicios, ausentismo, cambios de cargos, deserción
laboral, accidentes, jubilaciones prematuras e incluso, la muerte del
trabajador. Además, también aumentan las cifras los gastos en servicios de
salud por envejecimiento prematuro, enfermedades, uso indebido de drogas,
tramitaciones legales por divorcio, violencia y conflictos
laborales.(Orlandini, 1996)
Muchos de los costos en las organizaciones se expresan no
en términos de errores cometidos, sino de oportunidades fallidas, quizá alguien
sometido a demasiado estrés no respondió en forma creativa o decidió actuar
conservadoramente y permanecer como seguidor, en vez de correr el riesgo propio
de un líder. Los costos asociados con estos eventos son literalmente
incalculables. ¿Quién puede decir cuánto más podría ganar una organización si
aumentara tan sólo un 3% la creatividad o un 5% la calidad de la toma de
decisiones?. Otro aspecto de los costos del estrés que no se ha mencionado es
el expresado en términos de disminución de la calidad de la vida, lo cual
afecta los costos monetarios citados.(Ivancevich, 1989).
Un informe de
Esperón (citado en Martínez,
2001, p.40) menciona que la determinación de los costos se deben realizar en
tres esferas:
a)
Costos directos: Involucrando a todos los costos que serán erogados en
forma directa para el tratamiento o intervención. Es decir, contempla todos los
insumos requeridos como medicamentos, estudios necesarios para el diagnóstico,
visitas médicas, etc.
b) Costos indirectos: Se hace
referencia a los costos en que se incurre sin la transferencia de dinero. Como
ejemplo de ello tenemos el dinero que el enfermo deja de percibir, el tiempo
que los familiares dedican al cuidado del enfermo, etc.
c) Costos intangibles: Estos no se
pueden medir en términos monetarios, sin embargo, poseen una gran importancia
pues son aquellos que están asociados con los síntomas de la enfermedad como el
dolor, la invalidez e incluso el sufrimiento por parte de las personas que
estiman al enfermo.
El estrés tiene un precio y las sociedades industriales
lo han ignorado hasta la fecha o, cuando mucho, han contabilizado en las
estadísticas de salud. Hay algunas enfermedades que se agrupan, según los
especialistas en estrés, bajo el título genérico de “enfermedades causadas por
estrés”; las principales son: alcoholismo, enfermedades coronarias y los trastornos
más importantes de la salud mental: depresión y ansiedad. La comprobación de
estos costos y sus consecuencias sobre los ingresos tanto de las empresas como
a nivel social, son los que dieron origen a numerosos estudios sobre el estrés
profesional. Se debe reconocer que, hasta la fecha, más del 90% de las
investigaciones, se efectuaron en países anglosajones.
En
nuestro país ni hay una larga tradición, ni es abundante la investigación sobre
estrés relacionado al trabajo. Podemos decir no obstante, que existe en el
estudio del estrés laboral dos aproximaciones analíticas distintas. Una,
característica de la medicina del trabajo y de la psicología social e
industrial, cuya visión limitada sobre la relación trabajo/salud se apoya en el
modelo monocausal, que sólo reconoce el vínculo causal cuando claramente hay
una asociación entre exposición a determinados agentes nocivos y
enfermedad.(Ramírez, 2001, p.59).
En México
encontramos, entre las enfermedades más costosas, la diabetes, hipertensión
arterial, cáncer, enfermedades cardiovasculares y las lesiones por accidentes.
El secretario académico de
En el Hospital General de México en el periodo
comprendido entre enero - diciembre 2001, los 10 principales motivos de
consulta en el departamento de Salud Mental fueron:
|
MOTIVO DE CONSULTA |
NÚMERO DE CONSULTAS OTORGADAS |
|
Depresión |
4,907 |
|
Depresión menor (distimia) |
1,720 |
|
Reacciones al estrés (agudo y grave) |
1,383 |
|
Trastornos de adaptación |
1,242 |
|
Trastornos de ansiedad |
1,174 |
|
Ezquizofrenia paranoide |
870 |
|
Trastornos de personalidad |
468 |
|
Trastornos al estrés postraumático |
417 |
|
Trastornos del dolor persistente somatomorfo |
316 |
|
Trastornos mixtos ansiedad - depresión |
304 |
|
Otros |
5,716 |
|
Total |
18,517 |
Fuente: www.facmed.unam.mx/hgm/
Las consecuencias
de la enfermedad, la invalidez y la muerte son graves tanto desde el punto de
vista individual, como familiar y social, reducen la capacidad productiva de la
población, sobre todo cuando afectan a la masa trabajadora, provocan gastos en
la familia o en lo servicios públicos de atención médica y en los grupos
sociales. Además, las empresas se ven afectadas por el ausentismo al trabajo y
la familia deja de percibir salario y puede tener dificultades serias para
mantener su nivel de vida.
Carlos Herrera Madrigal, coordinador de la clínica de
Factores de Riesgo Cardiovascular del Hospital Central Sur de Petróleos
Mexicanos (citado en Archundia, 2002) ubica al estrés como causa directa de
padecimientos cardiovasculares y cerebrovasculares. El especialista señala que
“más del 80% de las enfermedades cardiovasculares se registran en países en
desarrollo como el nuestro, debido a la fuerte presión laboral y social que
tienen sus habitantes”.
Lazarus y Cohen
(citados en Holahan, 1994), recomiendan que para evaluar el estrés se deben
llevar a cabo tres tipos de mediciones que son: 1) mediciones somáticas, 2)
mediciones de conducta y 3) mediciones subjetivas, que corresponden a los
componentes fisiológico, funcional y afectivo de las reacciones del estrés.
Se puede llegar a
la conclusión de que uno de los pasos fundamentales en el diagnostico del
estrés y sus efectos es identificar los estresores.
Existen cuatro
razones por las cuales deben saber como afrontar el estrés. La primera es para
mejorar la salud del empleado; la segunda es la productividad; la tercera es la
creatividad y la cuarta el rendimiento sobre la inversión. La mejor alternativa
para su manejo consiste en primer lugar en impedir que llegue a niveles
excesivos reconociendo los factores de estrés. (Schermerhorn, 2002). Otras
formas son: una mejor comunicación, la participación, el desarrollo
organizacional y el rediseño de trabajos y puestos. No son más que algunas de
las formas positivas en que una organización puede atenuar o eliminar los
estresores de sus empleados.
1.6. CONDUCTA
TIPO A.
Jenkins (1979, p.
2) ha realizado un concepto del Patrón de Conducta Tipo “A”, el cual menciona:
El patrón de conducta Tipo “A”, es considerado un síndrome de conducta manifiesta o estilo de vida caracterizado por extrema competitividad, motivación de logro, agresividad (algunas veces contenida con esfuerzo), apresuramiento, impaciencia, inquietud, hiper - alerta, explosividad en el habla, tensión en los músculos faciales, y sensación de estar bajo presión del tiempo y en desafío con la responsabilidad. Las personas que tiene este patrón, están usualmente entregadas a su vocación o profesión, mientras que son relativamente descuidados en otros aspectos de su vida. No todos los aspectos de este síndrome o patrón tienen que darse en una persona, para que sea clasificada como poseedora del mismo.