La teoría de los “Seises de Mintzberg”: un paradigma

para estudiar y lograr el éxito de las pequeñas y medianas empresas en México

Lic. Ana Beatriz Castillo Herrera[1]

Mtro. José R. Morales Calderón[2]

 

 

Introducción

 

El objetivo fundamental en este documento, es proponer  que la “teoría de las configuraciones de Mintzberg” o la “teoría de los seises organizacionales”;  es un paradigma organizacional que permite entender que son, como funcionan y la dinámica de las organizaciones, en particular de las pequeñas y medianas empresas en México.

 

Esta teoría,  se basa  en destacar que el trabajo del manager es trascendente en el desarrollo organizacional, en tanto que es él quien lleva a cabo el proceso estratégico para lograr ajustar la organización con el medio ambiente que continuamente esta cambiando, además de sus funciones de cabeza, líder, enlace, guía, información y decisión (seis) en la organización; para este autor, el manager es el personaje o actor central de la organización.

 

A la teoría del profesor Mintzberg, la denominamos “la teoría de los seises organizacionales”, en tanto que su propuesta se construye con base a seis funciones del manager, seis elementos claves de la organización, seis mecanismos básicos de coordinación, seis configuraciones básicas y seis impulsos ejercidos sobre la organización; todos ellos en relación a los parámetros del diseño (especialización del trabajo, la formalización del comportamiento, la capacitación, el adoctrinamiento, el agrupamiento de unidades, el tamaño de la unidad, los sistemas de planeación y control, los dispositivos de enlace y la descentralización) así como los factores situacionales (la edad y tamaño de la organización, el sistema técnico, el medio ambiente y el poder).

 

 

I.- Organizaciones y pequeñas y medianas empresas en México.

 

Las organizaciones mexicanas hoy en día viven en una gran incertidumbre, en tanto que la transformación de la economía mundial es muy rápida, basada en un modelo global y neoliberal, en el cual como señala Castells, el nuevo mundo global, la productividad y la competitividad son: en general, una función de la producción  de conocimiento y el tratamiento de la información; las empresas y los territorios se organizan en redes de producción, gestión y distribución; las actividades mundiales tienen carácter mundial, es decir, poseen la capacidad de funcionar como una unidad en tiempo real, o en un tiempo escogido, a escala planetaria (Castells, 2001: 81).

 

Cabe señalar, que en México las pequeñas y medianas empresas están en gran desventaja,  en tanto que son las grandes corporaciones, las organizaciones globales de los países ricos, las que tienen los recursos económico-financieros, la tecnología y las teorías organizacionales mas potentes o novedosas, que les permiten que permanentemente se desarrollen. Es así, que el éxito de las organizaciones, en la escena mundial, es una condición de salvaguarda de la autonomía tecnológica y económica de los países, de suerte que las grandes organizaciones se están convirtiendo en las organizaciones de gobierno de la economía mundial, con apoyo de los estados locales[3].

 

 

Es por esa razón, que  el desarrollo organizacional de la mayoría de las organizaciones mexicanas no es sistemático y racional, y en la mayoría de las ocasiones, es con base a tratar de imitar[4] las formas organizacionales de las grandes corporaciones transnacionales.

 

Vivimos a nivel mundial  en una sociedad organizacional[5] y México es un país en vías de desarrollo económico, pero también en vías de desarrollo de una tecnología organizacional[6]; en nuestro país en diversos centros de enseñanza, el estudio de la administración, se reduce a cuestiones técnicas e instrumentales (contabilidad, costos, finanzas, mercadotecnia) y en cuanto al análisis organizacional todo gira en torno a la aplicación de la Auditoria Administrativa[7].

 

Lo anterior, es completamente diferente al paradigma propuesto por el profesor Mintzberg, en tanto que como señala en su artículo El trabajo de la administración: fantasías y realidades, “Si usted le pregunta a un administrador qué es lo que hace, éste responderá, muy probablemente, que planea, organiza, coordina y controla. Cuando usted intente corroborar la información recibida, no se sorprenda si no es posible relacionar lo que observa con lo que el administrador le dijo” (Mintzberg, 1993a: 25).

 

No olvidar, que México a comienzos del siglo XXI, es un país que su economía y vida social dependen en gran parte del accionar de las denominadas pequeñas y medianas empresas (PYMES), pero no sólo en nuestro país, sino en diversas partes del mundo el papel de las PYMES, principalmente las del sector manufacturero es relevante, por ejemplo, en la Comunidad Económica Europea, de los 15.7 millones de negocios privados registrados en 1993, 13.6 millones eran PYMES; en Estados Unidos, de los 20.5 millones de negocios registrados fiscalmente en 1991, 19.7 millones eran PYMES;  en Japón, de los 6.8 millones de establecimientos registrados en 1992, el 83% eran PYMES, en Chile, de las 350,000 empresas formales existentes en 1993, casi un 95% eran PYMES; en Corea y Taiwán el 98% y 97% respectivamente, eran PYMES en 1993; y en México, de los 2.3 millones de establecimientos comerciales, industriales y de servicios registrados en 1993, el 99% eran micro, pequeñas y medianas empresas.

 

Debe quedar claro, que existe una gran diversidad de pequeñas y medianas empresas, pero existe una clasificación muy interesante que permite definir  un marco de especificidad que señala las fronteras y, ayuda a comprender más objetivamente,  lo que son este tipo de empresas; esta clasificación considera seis tipos de pequeñas y medianas empresas (Suárez, 2003: 20):

 

1.-  Empresa con autoridad y poder descentralizado

2.-  Empresa con composición hegemónica en el mercado

3.-  Empresa trabajando en red

4-.- Empresa integrante de un grupo de pequeñas o medianas empresas

5.-  Empresa como modo de empleo

6.-  Empresa franquiciada

 

Hoy en día hay un auge en el crecimiento y estudio de las pequeñas y medianas empresas, existen muchas razones de esto, pero los argumentos principales son los siguientes: el papel de emprendedor en la dinámica económica, la presencia de nichos de mercado, la oportunidad del emprendedor en un entorno de creciente incertidumbre[8] y la nueva necesidad de flexibilidad en la producción (Conde y Saleme, 2003: 51).

 

Se puede afirmar que en la  economía mundial contemporánea, las pequeñas y medianas empresas juegan un papel fundamental en el desarrollo de las naciones, principalmente porque han  demostrado sus bondades para crear empleos con menores requerimientos de capital que las grandes organizaciones, participar en procesos productivos en los que no participan las grandes organizaciones, así como para formar y fortalecer empresarios y directivos eficaces, y con ello, afrontar innovadoramente el reto de la flexibilización en la producción; en este contexto, consideramos que la teoría de Mintzberg, es muy importante para el estudio y el éxito de las pequeñas y medianas empresas de nuestro país.

 

 

II.- La teoría de los “Seises de Mintzberg”.

 

Para  entender las funciones de los administradores exitosos, debemos comprender que éste realiza principalmente funciones: 

1).- Impersonales, en este punto destaca su actividad de cabeza y guía, de líder y de enlace,

2).-  De información, relacionadas con el monitoreo, diseminador e interlocutor, pero fundamentalmente las de,

3).- Decisión, que tienen que ver con ser emprendedor, manejador de conflictos, asignación de recursos y negociador.

 

Para el profesor Mintzberg, lo anterior, son características realistas y no fantasías de las funciones de los administradores, señala que el  administrador hoy en día es quién determina si las organizaciones y las instituciones sociales, brindan adecuados productos o servicios o los desperdician, por ello, es necesario diseñar organizaciones que permita llevar a cabo las estrategias organizaciones y, de esta manera, lograr el éxito y la supervivencia de éstas.

 

Henry Mintzberg destaca que el diseño y el estudio de una organización, en la práctica es bastante complejo, por ello, la configuración de una organización consiste en el diseño exacto a partir de una serie de bloques constituyentes y de mecanismos de coordinación.

 

Para Mintzberg[9], que existen fundamentalmente seis configuraciones puras que se pueden adoptar (o pueden surgir) para ajustarse al contexto al que se enfrentan los distintos tipos de organización, pero antes de describir las configuraciones, es necesario señalar los elementos que conforman todo tipo de configuración, los cuales son seis elementos constituyentes básicos de toda organización (ver cuadro 1):

 

  1. El núcleo de operaciones, donde se fabrican los productos o los servicios, es decir, donde se realizan, los trabajos básicos; la fábrica, la tienda las oficinas.

 

  1. El ápice estratégico, donde se ejerce la dirección general de la organización.

 

  1. La línea intermedia, todos aquellos directivos que se sitúan entre el ápice estratégico y el núcleo de operaciones.

 

  1. La tecnoestructura, es el staff de analistas que diseñan los sistemas por los que se controlan y realizan los procesos laborales de los demás, en esta parte se incluye a los ingenieros, los contadores y los especialistas informáticos.

 

  1. El staff de apoyo, que ayuda al trabajo del núcleo de operaciones, como las secretarias, los administrativos,  el personal técnico, el personal de cafetería o de relaciones públicas.

 

  1. La ideología o cultura de la organización, es decir, los valores, creencias y supuestos que se dan por sentados.

 

Cuadro 1

 
 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por otra parte, es obvió que toda actividad humana organizada, requiere de la división del trabajo, pero al mismo tiempo requiere de la coordinación de las diversas tareas o actividades, por tal motivo, la estructura de una organización puede ser definida por la división de tareas o actividades y las formas de coordinación de tales tareas, es por ello, que para el profesor Mintzberg, existen seis mecanismos  básicos de coordinación:

 

 

 

  1. Adaptación mutua: mediante contactos informales entre los trabajadores del núcleo de operaciones. Esta forma de coordinación es muy frecuente en pequeñas organizaciones simples, donde la gente trabaja en estrecha colaboración y, principalmente, con relacione informales.

 

  1. Supervisión  directa: mediante una jerarquía, se presenta cuando una persona coordina dando ordenes a otros, por lo general surge cuando un cierto número de personas tienen que trabajar juntas. El trabajo es  controlado desde el ápice estratégico, a través de la línea intermedia, hasta el núcleo de operaciones.

 

  1. Estandarización de procesos de trabajo: mediante sistemas que especifican cómo deben realizarse las actividades, es el trabajo de los analistas de la tecnoestructura, que deben diseñar y desarrollar proyectos o sistemas para la estandarización de los puestos.

 

  1. Estandarización de resultados: por ejemplo, mediante la especificación de los productos o los servicios, también se lo conoce como la estandarización de la producción o la distribución, este tipo de estandarización proviene de los analistas o tecnoestructura.

 

  1. Estandarización de habilidades: que incluye los conocimientos y competencias, es un importante mecanismo de coordinación de muchas organizaciones de servicios profesionales, el núcleo de operaciones de un hospital o un despacho de arquitectura o abogados, puede funcionar correctamente porque los operadores comparten el mismo conocimiento y las mismas competencias, obtenidas en su formación profesional.

 

  1. Estandarización de normas: es cuando todos los participantes de la organización comparten una serie de creencias comunes y por lo tanto, logran coordinarse a partir de este hecho. Este mecanismo es particularmente poderoso en muchas organizaciones de voluntariado o de tipo religioso.

 

Cabe señalar, que diversas organizaciones prefieren un mecanismo que otro, sin embargo, ninguna puede depender de un solo mecanismo, en la práctica en toda organización medianamente desarrollada, se encontrarán los seis mecanismos mencionados, aunque uno es el que predomina. Así mismo, para lograr un adecuado diseño organizacional,  es necesario relacionar la configuración organizacional con una diversidad  de parámetros, que tienen que ver de manera fundamental con la división del trabajo y la coordinación de las actividades y tareas de la organización, estos parámetros o factores son nueve:

 

1).- La especialización del trabajo, 2).- la formalización del comportamiento, 3).- la capacitación, 4).- el adoctrinamiento o creencias arraigadas, 5).- la agrupación de unidades o integración de tareas,  6).- el tamaño de la unidad o el espacio de control, 7.- los sistemas de planeación y control, 8).- la descentralización (vertical y horizontal) y, 9).- los dispositivos de enlace que son cuatro los más importantes: las posiciones de enlace (puestos creados para coordinar directamente el trabajo de dos unidades), los grupos de trabajo temporales y permanentes (congregan a miembros de varias unidades para tareas específicas e institucionales), los administradores integradores (por ejemplo, los gerentes de marca) y la estructura matriz (basada en dos o más bases de agrupamiento).

 

Por otra parte, para la elección más efectiva de estos nueve parámetros o factores del diseño organizacional, hay que tener en cuenta la influencia del contexto externo o como les llama Mintzberg  “factores de contingencia o situacionales”, los cuales son cuatro;

 

 

 

 

Edad y tamaño.

 

En este aspecto, es necesario considerar los siguientes postulados generales o hipótesis, que se derivan de amplias investigaciones respecto de este tópico:

 

*     Entre más antigua la organización, más formalizado su comportamiento

*     Entre más grande la organización, más  formalizado su comportamiento

*     Entre más grande la organización, más elaborada su estructura; es decir entre más especializados sus trabajos y sus unidades, más desarrollados son sus componentes administrativos.

*     Entre más grande la organización, es más grande el tamaño promedio de sus unidades.

*     Desde la fundación de la organización, la industria refleja la edad de la industria.

 

El sistema técnico.

 

Este debe ser diferenciado de la “tecnología”, se refiere a los instrumentos que utiliza el núcleo de operaciones para producir los productos o servicios. De igual manera, que referente a la edad y el tamaño,  existen diversas hipótesis respecto a éste:

 

*     Entre más regulado el sistema técnico, más control en el trabajo de los operadores, más formalizado el trabajo operativo y más burocrática la estructura del núcleo de operaciones.

*     Entre más complejo el sistema técnico, más elaborado y profesional el personal de apoyo.

*     La automatización del núcleo de operaciones transforma la estructura administrativa burocrática en orgánica.

 

 

El medio ambiente o el contexto externo.

 

Como sabemos el contexto externo de la organización, se refiere a los proveedores, mercado, clima político, competidores, aspectos económicos y financieros,  es decir, a todos los factores externos que influyen en la vida de la organización, las tendencias más comunes, son las siguientes:

 

*     Entre más dinámico el medio ambiente de una organización, más orgánica su estructura.

*     Entre más complejo el medio ambiente de una organización, más descentralizada necesita ser su estructura.

*     Entre más diversificados los mercados de una organización, mayor es la propensión a dividirlos en unidades sustentadas en mercados, o en divisiones, dadas las favorables economías de escala.

*     La mayoría de las ocasiones, la extrema hostilidad de su medio ambiente obliga a las organizaciones a centralizar temporalmente su estructura.

 

El Poder

 

En este tópico existen dos grandes hipótesis, que se sintetizan de la siguiente forma:

 

*     Cuanto mayor sea el control externo sobre la organización (principalmente de los accionistas), mas formalizada será su estructura.

*     Una coalición externa dividida tenderá a fomentar una coalición interna politizada y viceversa.

 

Como ya se comento, los parámetros de diseño de una organización, se seleccionan de acuerdo a la edad, tamaño, sistema técnico y medio ambiente, pero algo que influye de manera trascendentemente es la moda, a lo que los teóricos del nuevo institucionalismo llaman el “isomorfismo mimético”[10], es decir la tendencia a la imitación, principalmente de lo que es exitoso en determinado momento.

 

Una premisa básica para Mintzberg, es que para que pueda llevarse a cabo la estrategia de la organización, se debe de elegir un tipo de configuración, que se ajuste al contexto en que opera, las cuales se pueden agrupar en seis tipos, que tienen unan interrelación  con factores de contingencia (el tipo de entorno y cuestiones internas) y los parámetros de diseño (elementos claves de coordinación y los mecanismos de coordinación), las seis configuraciones de la organización, son las siguientes:

 

1.      Organización empresarial o estructura simple: Pocas actividades están formalizadas y se utiliza la planificación lo mínimo posible, tiene una jerarquía directiva pequeña, dominada por el director general (que en pequeñas empresas suele ser el propietario) y una división del trabajo flexible. Esa configuración es efectiva en pequeñas organizaciones empresariales, en las que la flexibilidad  ante el cambio de las circunstancias  es esencial para el éxito.

 

2.      Organización máquina o burocracia mecánica: suele encontrarse en organizaciones maduras que actúan en mercados con tasas de cambio muy reducidas, su característica principal es tener un gran departamento de personal (o tecnocestructura) que desarrolla sistemas y rutinas de trabajo para estandarizar las tareas, este tipo de configuración es adecuada para organizaciones que producen bienes o servicios, en las que el liderazgo en costos resulta esencial para lograr la competitividad.

 

3.      Organización profesional o burocracia profesional: es una burocracia, pero sin la centralización de la burocracia mecánica, el trabajo profesional es complejo, pero puede estandarizarse, garantizando que los profesionales que trabajan en el núcleo de operaciones tengan el mismo conocimiento y las mismas competencias nucleares. Este tipo de configuración se requiere cuando una organización se encuentra en un medio ambiente que es estable, pero al mismo tiempo complejo, en tanto que la complejidad requiere una descentralización  para individuos altamente capacitados y la estabilidad les permite aplicar habilidades estandarizadas y así trabajar con un amplio grado de autonomía.

 

4.      La organización diversificada o configuración divisional: este tipo de configuración se busca como una respuesta a la diversidad de productos y mercados de la organización, son unidades diversificadas de línea intermedia, que comúnmente se les llaman divisiones, ejerciendo un impulso hacia la fragmentación, es decir que cada división tiene su propia estructura.

 

5.      La organización innovadora o adhocracia, se produce en organizaciones cuya estrategia competitiva parte sobre todo de la innovación o el cambio, esta configuración es muy orgánica y se basa en la interrelación directa entre los trabajadores del núcleo de operaciones, y en un estilo de dirección que fomenta y apoya la adaptación mutua entre sus expertos altamente capacitados y altamente especializados; la adhocracia tiene que ser considerada como una “comunidad de comunidades”, si se quiere que se fomente  la innovación.

 

 

 

 

 

6.      La organización misionera: cuando una organización es dominada por su ideología, sus miembros son estimulados a mantenerse unidos, y por consiguiente, tiende a ser una división del trabajo difusa, con poca especialización en los puestos, así como una reducción de las diversas formas de diferenciación localizadas en las otras configuraciones, lo que mantiene a la organización misionera unida, es decir, lo que ocasiona su coordinación, son las normas.

 

Aunque pocas organizaciones se ajustan exactamente a alguna de las configuraciones descritas, en tanto que cada una es de tipo ideal y en  la realidad lo que existe es una combinación de éstas, las características de ellas sirven para reflexionar sobre cuestiones importantes, relativas al ajuste entre estrategia y la estructura de la organización. 

 

El cuadro 2 resume  las características claves de las seis configuraciones propuestas por H. Mintzberg, en términos de las circunstancias o situaciones  a las que mejor se ajustan, y también la forma y el modus operandi de la organización, en términos de los elementos y mecanismos de coordinación en cada caso.

 

 

 

 

Cuadro 2.

 

Las seis configuraciones de la organización según Mintzberg y su relación con los factores de contingencia y los parámetros de diseño.

 

Factores de contingencia

Parámetros de diseño

 

 Configuración

Entorno

Internos

Elemento clave de la organización y tipo de  descentralización

Mecanismos de coordinación clave

Organización empresarial o estructura simple

 

Simple/dinámico

Hostil

Pequeña

Joven

Tareas simples

Control del director general

Ápice estratégico/

Centralización horizontal y vertical

Supervisión directa

Organización máquina o burocracia mecánica

Simple/estático

Vieja

Grande

Tareas reguladas

Control tecnócrata

Tecnoestructura /

Descentralización horizontal limitada

Estandarización del trabajo

Organización o burocracia profesional

 

Complejo/estático

Sistemas simples

Control profesional

Núcleo de operaciones /

Descentralización horizontal

Estandarización de habilidades

Organización diversificada o divisional

Simple/estático

Diversidad

Vieja

Muy grande

Tareas divisibles

Control de la línea media

Línea de media /

Descentralización vertical limitada

Estandarización de resultados

Organización innovadora o adhocracia

Complejo/dinámico

A menudo joven

Tareas complejas

Control de expertos

Núcleo de operaciones

Staff de apoyo /

Descentralización selectiva

Adaptación mutua

Organización misionera

Simple/estático

Edad media

A menudo “enclaves”

Sistemas simples

Control ideológico

Ideología /

Descentralización

Estandarización de normas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente:  H. Mintzberg, The Structuring of Organizations, Prentice Hall, 1979, modificado por

               Morales Calderón, José [2004].

 

Sin embargo, por el mundo cambiante en que vivimos, es muy posible que se genere un desajuste entre las configuración y la situación de la organización; por ejemplo, la pequeña empresa habrá crecido y se habrá diversificado, de forma que su estructura simple o empresarial ya no resultará adecuada; el cuadro 3 muestra algunas de las situaciones que pueden crear la necesidad de que una organización cambie su configuración.

Cuadro 3.

 

Cambio de configuración: algunos ejemplos:

De

A

Motivo

Ejemplo

Organización empresarial o estructura simple

 

Organización o burocracia profesional

Crecimiento

Empresas manufactureras

Organización máquina o burocracia mecánica

 

Organización diversificada o divisional

 

Crecimiento y diversidad

Varios tipos de empresas

Organización o burocracia profesional

 

Organización innovadora o adhocracia

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