

Evaluación del
sistema integrado ABC–EVA, herramienta para determinar la rentabilidad de los
productos
Juan Manuel Izar Landeta[1]
Humberto Márquez Ríos[2]
Martín Abreu Beristain[3]
Resumen
En este trabajo se revisa y evalúa una
técnica recientemente propuesta para determinar la rentabilidad de los
productos o servicios de una compañía, que se basa en una integración de las
metodologías del Costeo por Actividades ABC y el modelo del Valor Económico
Agregado EVA, consistente en asignar los costos del capital a los productos
mediante el uso de los inductores del costo que resulten apropiados, para lo
cual se sugiere el uso de la matriz de dependencias de las actividades.
Con dicha técnica se pueden
tomar mejores decisiones relativas al valor económico que cada línea de
artículos genera. Asimismo, el uso de esta herramienta puede extenderse para
analizar la rentabilidad de la clientela
y la evaluación económica de proyectos.
La implementación de esta
herramienta está sujeta a su aceptación por parte de las organizaciones, ya que
se percibe que en dicho sector esto no se da espontáneamente, sino que requiere
de la mentalización y culturización de los empresarios, así como del ajuste de
algunas de las partidas contables de los estados financieros.
Palabras Clave: EVA, Inductores de costo, ABC,
Matrices de dependencia.
Introducción
La tecnología ha alcanzado
prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida y la administración no escapa a
esta tendencia mundial, pues las cuestiones contables y administrativas han
sufrido cambios para tratar de cumplir con su cometido de mejorar las
organizaciones en forma eficaz y acorde a estos tiempos, a pesar de que algunos
principios contables, como el caso de la partida doble, pareciera desmentir
esta aseveración, al estar vigente desde hace más de 500 años.
Dentro del contexto contable y
administrativo han surgido nuevas técnicas de costeo, como es el sistema de
Costeo por Actividades, ABC, por sus siglas en inglés (Activity Based Costing), diseñado para el costeo de
productos, proveedores, clientes, proyectos e inversiones, así como sistemas para
la evaluación del desempeño organizacional como es el del Valor Económico
Agregado, EVA (Economic Value Added).
Ambas metodologías surgieron en
los Estados Unidos entre finales de los 80 y principios de los 90 y al igual
que la administración, tratan de dar una respuesta a las necesidades en estos
campos para esta época, donde ya los sistemas anteriores han mostrado ser
inoperantes.
Últimamente ha aparecido un
sistema integrado de ambas metodologías, el cual se presenta en este trabajo para
determinar qué líneas de productos son rentables, así como la posibilidad de
aplicarlo en cualquier tipo de empresa u organización.
Este trabajo incluye una breve
descripción de cada técnica por separado y posteriormente el sistema integrado
ABC - EVA, con el caso de un ejemplo práctico, que trata de una pequeña empresa
de manufactura y diseño americana, que incluye una parte objetiva, que es la
técnica en sí y una subjetiva que es su impacto en la organización y las
personas que la integran.
Al final se presentan las
conclusiones sobre la utilidad de dicha técnica y algunas sugerencias para su
implementación en cualquier tipo de organización y contexto.
Sistema ABC de Costeo
El sistema ABC de costeo ha
venido a cobrar relevancia dentro del ámbito empresarial desde la década de los
80, tiempo durante el cual muchas compañías a nivel mundial comenzaron a
implementarlo, algunas de ellas con éxito, tal y como lo refieren numerosos
autores, como es el caso de instituciones de salud (Naughton-Travers, 2001), compañías
de software (Gerland et al., 2002),
organizaciones de servicios humanitarios (Menefee y Ahluwalia, 2000), negocios
vía electrónica (Roztocki, 2001 (b)), manufactura de sistemas de aire
acondicionado (Nachtmann y Al-Rifai, 1994), servicios de imprenta (Cross, 2003),
compañías pequeñas de manufactura (Needy et
al., 2003) y el sector gubernamental (Goldsmith, 1999). Incluso
hay autores que lo han aplicado conjuntamente con la teoría de las
restricciones como guía para la mejora continua en instituciones de salud
(Roybal et al., 1999).
No obstante, hay algunas
advertencias de problemas a la hora de implementar dicho sistema de costeo, tal
y como lo sugieren también algunos autores como Kaplan (2003), quien señala que
una opción válida es acumular el total de gastos generales y el tiempo total
empleado en las actividades, para obtener el costo de un minuto y entonces
aplicar dicho costo unitario al tiempo consumido por cada actividad; por su
parte Lavelle y Dodd (2003) dicen que algunas veces no es fácil
identificar algunos costos como fijos o variables y que además el sistema ABC
requiere de un staff de apoyo para registrar adecuadamente los costos y hacer
las asignaciones.
Otros autores como Nachtmann y
Needy (2001) sugieren el uso de la distribución de probabilidad
triangular para los costos, los inductores de costo y las tasas de cada
inductor, ya que no es muy recomendable emplear en el sistema de costeo un
único valor (determinístico) de cada variable; otro autores como Kyoung-Jae e Ingoo
(2003), sugieren el uso de un algoritmo híbrido para tomar en cuenta la no
linealidad de las actividades con las cantidades de costos indirectos asignadas
a las mismas y para evitar una mala selección de los inductores del costo. Sin
embargo, el sistema ABC ha venido a responder a la necesidad de nuevos esquemas
de costeo, ya que los métodos tradicionales de costeo con prorrateo de los
gastos indirectos de fabricación (GIF) con base en una tasa global ya no
funcionan y pueden ser la causa de que inclusive algunas compañías vayan a la
quiebra por el costeo inadecuado de sus productos.
Esto obedece a que anteriormente
los GIF representaban alrededor del 20% del costo de fabricación de un producto
y ahora son aproximadamente el 80%, debido a los cambios en la tecnología, que
hacen que un producto se elabore de una manera muy automatizada y con una
cantidad mínima de componentes, lo que disminuye en forma significativa los
costos primos. De modo que si los GIF se prorratean de manera inadecuada, al
ser una parte importante del total, llevará a costos inadecuados del producto,
que de una forma u otra repercuten negativamente en el estado financiero de las
empresas, pues el costeo tradicional tiende a estimar costos muy bajos para los
productos especiales y muy altos para los productos estándar, de modo que los
primeros se venden en altos volúmenes, pero sin generar utilidades y los
segundos pierden participación de mercado, por ser más altos sus precios que
los de los competidores (Geyer, 2004).
Además el sistema de costeo
tradicional asigna los costos al adquirir los insumos, mientras que el ABC lo
hace cuando son consumidos, lo cual en caso de haber capacidad ociosa de
manufactura, lleva también a discrepancias en el costeo de los productos
(Geyer, 2004).
Otro aspecto importante es que
el sistema ABC no elimina el prorrateo, pero sí lo disminuye en forma
importante y lo hace utilizando inductores del costo que sean lógicos, según la
actividad en cuestión, de modo que se encuentre de preferencia una relación de causa
– efecto entre el inductor del costo (cost
driver) y el
costo, así por ejemplo si se toma la actividad de mantenimiento de la
maquinaria, un inductor del costo puede ser las horas máquina que se utilizaron
en la manufactura de cada producto, de modo que el prorrateo resulta más justo y
apegado a lo que provoca el costo en cada producto.
Una metodología del costeo por
actividades puede ser la siguiente:
1.
Divida el proceso en actividades, según el flujo de trabajo para la
manufactura de los productos.
2.
Elija los inductores de costo más apropiados para cada actividad.
3.
Agrupe las actividades según su inductor del costo.
4.
Acumule el total de costos a asignar para cada actividad.
5.
Obtenga las tasas unitarias de costo de cada inductor.
6.
Aplique dichas tasas a las actividades, según la cantidad consumida por
cada una del inductor de costo respectivo.
7.
Obtenga el costo de cada actividad.
8.
Asigne los costos a los productos (objetos de costo), según el consumo que
hizo cada uno de ellos de cada actividad.
Finalmente se puede señalar que
esta metodología se ha aplicado con éxito en las empresas y ahora se utiliza
incluso para la toma de decisiones estratégicas, como son la selección de
proveedores, la selección de diseños del producto, el análisis de la
rentabilidad de los clientes, la fijación de precios y el análisis de
inversiones (Geyer, 2003). No siempre el mejor proveedor es el que tiene menor
precio, sino aquel que después de haber contabilizando todos los costos y
gastos, tanto de adquisición de los artículos, como servicios y garantías, provea
el menor precio, es decir, aquel que incluyendo en su producto o servicio todo
aquello complementario, de el menor precio. Para el caso de clientes, no todos
los clientes son rentables, pues hay varios que si se costean de manera
correcta todos los servicios y trámites que ocasionan, mientras que hay otros
que no sólo no generan utilidades, sino que afectan la rentabilidad del
negocio.
Modelo del EVA
El EVA es una metodología
surgida en la década de los 90, cuyo nombre se debe a Bennet Stewart (1991), que
sirve para evaluar el desempeño financiero de las empresas, así como de proyectos
de inversión (Hartman, 2000), o inclusive departamentos funcionales y las
actuaciones individuales de los administradores de las organizaciones, con lo
cual se logra que estos actúen como si fueran los propietarios (Baum et al., 2004).
Toma en cuanta al costo de
capital de los recursos utilizados para generar utilidades, pues si el costo de
capital de dichos recursos es igual a la utilidad generada, el EVA sería cero,
lo que equivale a decir que para generar valor en las empresas (EVA positivo),
las utilidades después de impuestos y antes de intereses deben superar al costo
de capital del total de los recursos empleados para su generación. Para calcular
el costo del capital, utilizaremos el cálculo común del Costo de Capital
Promedio Ponderado, siendo su ecuación la siguiente:

Donde: CCPP es el costo de capital promedio ponderado
Ci es el costo de pasivos o costo de
oportunidad
Fi es la proporción de la deuda o
del capital contable, sea en manos de accionistas mayoritarios o minoritarios.
Es importante señalar que en
este modelo, las proporciones de deuda y capital propio deben calcularse a
valor de mercado, aunque en empresas que no cotizan sus acciones puede
emplearse el valor en libros.
Respecto del costo de las
acciones, el inversionista espera un rendimiento acorde al nivel de riesgo del
negocio o del producto en relación con otras inversiones. A mayor riesgo, mejor
rendimiento debe generarse. No tiene el mismo riesgo un producto consolidado en
un mercado estable que un producto nuevo en un mercado nuevo.
Si por ejemplo, una empresa
tiene pasivos totales por $4000 y capital contable por $8000, con un costo de
oportunidad ponderado del 12% y los inversionistas esperan un 9% de rendimiento
sobre su capital, el costo de capital promedio ponderado sería igual a:
CCPP = (0.12) (4000/12000) + (0.9)
(8000/12000) = 0.10 = 10%
Suponiendo por otra parte, que
se hubieran generado $1000 de utilidades después de impuestos, el costo de
capital fuese el 10% y el monto de los recursos empleados para generar dicha
utilidad hubiera sido $12000, entonces el EVA sería:
EVA = 1000 – (0.10) (12000) =
1000 – 1200 = ($200)
Lo cual significa que la actuación
ha sido mala, pues no sólo no ha generado valor, sino que lo ha disminuido en $200.
Para el monto del capital suele
considerarse al activo total, al que se le restan aquellas cuentas del pasivo
que no pagan intereses, como son proveedores, cuentas por pagar y acreedores
diversos.
Autores como Singer y Millar
(2003), aconsejan que para implementar el EVA con éxito en las empresas debe
estructurarse la metodología de Stewart de “las 4 M´s”, que son: Medir,
Manejar, Motivar y Mentalizar y hacen alusión a la implantación del EVA en
Harsco, una firma de productos y servicios industriales con sede en Camp Hill, Estados
Unidos, con ventas de 2 billones de dólares anuales.
Para la implementación del EVA
en las empresas, se recomienda que se hagan algunos ajustes a las partidas
contables y financieras de las mismas, tal y como lo recomiendan algunos
autores como Blazenko (2003), quien sugiere hacer dichos ajustes por inflación,
siempre y cuando el monto de activos fijos sea considerable respecto al activo total
y como consecuencia se incremente dicho EVA, esto es, si la gerencia muestra habilidades para
ajustar los precios, según la situación del mercado.
Por su parte Roztocki y Needy
(1999 (a)) dicen que en el caso de pequeñas compañías, hay que hacer ajustes en
los sueldos y compensaciones de sus altos ejecutivos, pues tienden a ser
demasiado altos, por ser los propietarios de las empresas. Sin embargo
Weissenreider (1996) señala que los ajustes más comunes son en las partidas de
inventarios, depreciación, utilidades para accionistas, inflación,
investigación y desarrollo, mercadeo, capacitación y costos de adquisiciones.
Existen numerosos casos citados
en la literatura de implementaciones exitosas en las empresas, entre las que
figuran la de ANZ Banking Group (Kavanagh, 2001), la industria química de
Europa (Short, 2001) y la de Manitowoc (Conlin, 1999). Roztocki y
Needy (1999 (a)) manifiestan que el personal de pequeñas empresas de
manufactura piensa que la implementación del EVA es un asunto muy difícil.
Autores como Shrieves y
Wachowicz (2001) señalan que el método del EVA es equivalente al del
Valor Actual Neto (VAN) para evaluar proyectos de inversión. Por su parte Keef
y Roush (2003), además de otros autores, indican que el EVA es la medida de desempeño
que mejor se correlaciona al precio de las acciones de las compañías, lo cual
lo hace un indicador efectivo de su rendimiento económico.
De este modelo ha surgido la
idea de
Finalmente algunas de las
estrategias recomendadas para incrementar el EVA son: mejorar la eficiencia
operativa, invertir en proyectos de rendimiento mayor al costo de capital
actual de la empresa y salir de negocios con rendimientos menores a dicho costo
(García Alonso, 1998).
El Sistema Integrado ABC–EVA
Este sistema podríamos decir que
es una metodología mixta, pues combina ambos conceptos de ABC y EVA para
determinar la rentabilidad de las líneas de productos en compañías que manejan
varios artículos.
Toma en cuenta la metodología
del EVA al cargar los costos de capital a los productos según el consumo que
hagan del mismo y dicho cargo lo hace considerando dos posibles formas:
1.
Mediante el sistema tradicional ABC de buscar inductores lógicos para cada
partida que consume capital.
2.
Por medio de la Matriz de Dependencias de Actividades – Partidas que
consumen Capital (Activity–Capital Dependence Matrix), técnica sugerida por los
autores Roztocki y Needy de la Universidad de Pittsburg (1999 (b)).
Con esto es posible determinar
aquellos productos que están generando valor económico para la empresa y los
que no lo están haciendo, o incluso, lo están disminuyendo.
Por su parte estos mismos
autores señalan que algunas de las estrategias para algún producto no
redituable o que no genere valor, son las siguientes: incrementar su precio de
venta, disminuir su demanda de capital, reducir costos operativos del producto,
o descontinuar dicho producto.
Además estos mismos autores
indican que han implantado este sistema en el sector de manufactura en 1998
y en el de servicios en el 2001, en donde sugieren incrementar los
honorarios por servicios a clientes no redituables, hacer mejor uso del
capital, reducir gastos generales y agilitar la cobranza y los saldos de
cuentas que emplean capital, lo que lleva a mejoras en el desempeño.
También Roztocki (2001 (c)) ha
empleado esta misma herramienta para el caso de administración de proyectos,
llegando a la conclusión que para proyectos con mano de obra intensiva, altos
costos de materiales y bajos gastos generales, es bueno el sistema tradicional
de costeo, sugiriendo el uso de
Roztocki y Needy (2000) también
han aplicado este sistema para casos de pequeñas empresas de manufactura en las
cuales hay variaciones de volúmenes de producción, llegando a la conclusión de
que a mayores cambios de volumen, la ayuda que proporciona el sistema integrado
ABC–EVA es mayor.
Presentación de un Ejemplo
A continuación se presenta un
ejemplo de la aplicación de este sistema a una pequeña empresa de manufactura y
diseño con la que Roztocki y Needy han trabajado (1999 (b)), cuyo nombre omiten
por razones de confidencialidad.
Primeramente se obtuvieron los
estados financieros, tales como el balance general y el estado de resultados,
los cuales se muestran en las tablas 1 y 2 respectivamente:
Tabla 1.- Balance General (Miles USA $)
|
Activo |
Pasivo y Capital |
||
|
Circulante |
|
A Corto Plazo |
|
|
Efectivo |
50 |
Cuentas por Pagar |
300 |
|
Cuentas por Cobrar |
600 |
Proveedores |
100 |
|
Inventarios |
300 |
Deuda a Corto Plazo |
400 |
|
Otros |
150 |
Total a Corto Plazo |
800 |
|
Circulante
Total |
1100 |
|
|
|
|
|
A Largo Plazo |
|
|
Fijo |
|
Total a Largo Plazo |
800 |
|
Terrenos y Edificios |
1000 |
|
|
|
Equipo |
200 |
Capital |
|
|
Otros a Largo Plazo |
100 |
Acciones |
100 |
|
Fijo
Total |
1300 |
Utilidades Retenidas |
400 |
|
|
|
Capital Total |
500 |
|
|
|
Beneficio del Año |
300 |
|
Activo Total |
2400 |
Total Pasivo y Capital |
2400 |
Fuente: Roztocki y Needy, 1999 (b), p19.
Tabla 2.- Estado de Resultados (Miles USA $)
|
Partida |
Monto |
|
Ventas Netas |
2470 |
|
Costo de Ventas |
1050 |
|
Gastos Generales |
450 |
|
Depreciación |
250 |
|
Otros Gastos Operativos |
100 |
|
Intereses |
120 |
|
Utilidad Antes de Impuestos |
500 |
|
Impuestos (40%) |
200 |
|
Utilidad Neta Después de
Impuestos |
300 |
Fuente: Roztocki y Needy, 1999 (b), p19.
Por su parte las principales
actividades se muestran en la tabla 3:
Tabla 3.- Actividades y sus Categorías
|
Categoría de Actividades |
Actividades |
|
Administración
de Clientes |
Contactar
Clientes |
|
Preparar
Cotizaciones |
|
|
Facturación
y Cobranza |
|
|
Planeación
y Preparación de la Producción |
Trabajo
de Ingeniería |
|
Planear
Producción |
|
|
Comprar
Materiales |
|
|
Administración
de la Producción |
Recibir
y Manejar Materiales |
|
Administrar
Producción |
|
|
Distribución
de la Producción |
Almacenar
Producto Final |
|
Embarcar
Producto Final |
|
|
Administración
de la Empresa |
Desarrollo
de Empleados |
|
Administrar
el Negocio |
Fuente: Roztocki y Needy, 1999 (b), p19.
En la tabla 4 se presentan los
costos de operación de la empresa, los cuales provienen del estado de
resultados:
Tabla 4.- Cálculo de los Costos de Operación (Miles USA $)
|
Costo |
Monto |
|
Gastos Generales |
450 |
|
Depreciación |
250 |
|
Otros Gastos Operativos |
100 |
|
Costos de Operación Totales |
800 |
Fuente: Roztocki y Needy, 1999 (b), p19.
Entonces con el sistema ABC
tradicional se rastrearon dichos costos para cada actividad, dando como
resultado los valores de la tabla 5:
Tabla 5.- Costos Operativos de las Actividades (Miles USA $)
|
Actividades |
Costos de
Operación |
|
Contactar
Clientes |
90 |
|
Preparar
Cotizaciones |
80 |
|
Facturación
y Cobranza |
15 |
|
Trabajo
de Ingeniería |
75 |
|
Planear
Producción |
28 |
|
Comprar
Materiales |
47 |
|
Recibir
y Manejar Materiales |
100 |
|
Administrar
Producción |
150 |
|
Almacenar
Producto Final |
43 |
|
Embarcar
Producto Final |
112 |
|
Desarrollo
de Empleados |
17 |
|
Administrar
el Negocio |
43 |
|
Costos Operativos Totales |
800 |
Fuente: Roztocki y Needy, 1999 (b), p19.
Lo siguiente es determinar el
capital de la compañía, el que se obtiene restando al total del activo, los
pasivos que no pagan intereses, como es el caso de las cuentas por pagar y
proveedores, como se muestra en la tabla 6:
Tabla 6.- Capital Neto de Trabajo de
|
Cuenta del Balance |
Monto |
|
Activos
Totales |
2400 |
|
Cuentas
por Pagar |
300 |
|
Proveedores |
100 |
|
Capital |
2000 |
Fuente: Roztocki y Needy, 1999 (b), p19.
Se calcula entonces el costo de
capital, aplicando la tasa promedio vigente para los recursos de la compañía,
la que se estima en un 10% anual, para obtener el costo de capital:
CC = $2,000,000 x
0.10 = $200,000
El siguiente paso es determinar
para cada actividad, el cargo de capital respectivo mediante el análisis de
dependencias actividad – capital, que se muestra en la tabla siguiente:
Tabla 7.- Análisis de Dependencias Actividad – Capital
|
|
Categoría Contable |
||||||||
|
Actividad |
Ef. |
CxC |
|||||||